Sostenibilidad

No basta con encontrar soluciones que combinen funcionalidad y estética.
 
En la actualidad hace falta un nuevo paradigma. Un modelo de desarrollo sostenible en todas las etapas del proceso de producción y del design thinking. Un diseño inteligente que, cada día, nos permita contribuir de forma concreta a restablecer la correcta relación entre el hombre y la naturaleza.
 
De aquí nacen productos elaborados con un menor consumo de materias primas y energía, fácilmente descomponibles y reciclables al final de su ciclo de vida, con emisiones tóxicas reducidas al mínimo. Cocinas duraderas, tanto por lo que concierne al aspecto técnico como estético.

ECONOMÍA CIRCULAR

Si nos preguntamos qué puede hacer la industria por el medio ambiente, la respuesta es pasar de una economía lineal de consumo y residuos a una economía circular, hecha de producción y consumo, pero también de reutilización y reciclaje. La máxima expresión de esta filosofía de diseño es Invitrum, un sistema de bases de vidrio y aluminio que cumple con las principales reglas del diseño ecosostenible -desmaterialización, reciclabilidad, reducción de emisiones tóxicas y larga vida útil- generando cero residuos al final de su vida. Un proyecto virtuoso que, gracias a la investigación y a un uso consciente de los materiales, no cede al principio de desechabilidad sino que tiene como objetivo el futuro del producto.

DESMATERIALIZACIÓN

Nuestro diseño se basa en la desmaterialización, que, al implicar un menor uso de materias primas y un menor consumo de energía, responde a la necesidad imperiosa de una Tierra cada vez más empobrecida por una filosofía de consumo. Gracias a la continua investigación sobre los materiales y sus límites de resistencia, nuestra tecnología de construcción permite reducir las estructuras de las cocinas a lo esencial, sin comprometer la calidad. Las soluciones que proponemos representan la «ligereza resistente» y abren el camino a la responsabilidad del diseñador, que, con su trabajo, puede contribuir a restablecer una relación justa entre el hombre y la naturaleza.

RECICLABILIDAD

En la naturaleza, las sustancias circulan, se transforman y todo acaba siendo reabsorbido y reutilizado. Nosotros también debemos aprender a reducir la cantidad de residuos y fomentar la reutilización y el reciclaje de materiales de todas las formas posibles. Por eso diseñamos nuestras estructuras con elementos que pueden desmontarse y separarse fácilmente al final de su ciclo de vida y utilizamos aluminio para nuestros marcos, un material 100 % reciclable e infinitamente reutilizable para poder crear cada vez nuevos productos manteniendo inalteradas sus características.

​MATERIALES CONSCIENTES

Utilizamos materiales reciclables, como el vidrio y el aluminio, muy adelantados a los tiempos, y favorecemos los procesos respetuosos con el medio ambiente, también mediante la participación de socios que garantizan procesos tecnológicos avanzados orientados al uso racional de los materiales; esto nos permite minimizar los residuos y las emisiones necesarias para su producción.
Prestamos gran atención a la selección de las materias primas cumpliendo las normas más estrictas, como la certificación FSC®, que garantiza que la madera procede de bosques gestionados de forma correcta y responsable.
Con vistas a una mejora continua, buscamos nuevas soluciones para fomentar opciones cada vez más sostenibles y valoramos a los proveedores que adoptan las declaraciones medioambientales de productos EPD.

​ARMONÍA CON EL MEDIO AMBIENTE

Mejorar el bienestar de las personas significa también ser respetuosos con la riqueza y singularidad de nuestro planeta. Estos dos aspectos están vinculados entre sí; precisamente por ello los proyectos más importantes también son los más justos, equitativos y correctos. Empezando por nuestros proyectos, destinados a reducir la cantidad total de materiales empleados y su impacto ambiental. Está garantizada por las certificaciones ISO14001 y FSC® y por el mapeado Leed v4.1. Con vistas a la sostenibilidad, la sede de Pordenone cuenta con un sistema fotovoltaico que garantiza el 30 % de las necesidades energéticas. En 1998 fundamos la asociación sin ánimo de lucro Bioforest para promover una cultura de producción más sensible y responsable, capaz de contribuir activamente a la restauración y protección de los recursos naturales.